Esta mañana, aún medio dormida he recibido dos mensajes, de mi rey mago particular, uno de buenos dias, como siempre, y otro que decía "Odette, una comedia sobre la felicidad, te la recomiendo, ve a verla, te gustará".
Medio dormida le he contestado "La ví anoche en cinegratis o cinetube, y me encantó la manera en que afronta la vida, me gustó verla flotar en aire cuando era feliz, me maravilló la música de Josephine Baker, y me parecio estupendo que su escritor favorito se llamase como tú. Sinceramente me pareció deliciosa.
A los dos minutos otro mensaje cantandomé un trocito de la banda sonóra y diciéndome que él la había visto en francés y subtitulada, en Ono.
Le contesto ya casi despierta que éntre en esas páginas (cinetube y cinegratis) y podrá ver cientos de películas, aprovecho el mensaje para recomendarle dos, que me han parecido atípicas pero creo que le gustarán "Las chicas de la lencería" que no es lo que parece por el título, y otra sudamericana que se titúla "Pretendiendo" le digo que las vea que no se arrepentirá, y le doy a enviar.
Dos minutos más tarde recibo la contestación, pero al abrir el mensaje no aparece nada, es como si se hubiera borrado, compruebo que tengo la bandeja de entrada a reventar y borro algunos para poder contestarle diciendo que no he podido leer su mensaje por culpa del móvil.
Minutos más tarde recibo otro, lo abro, y se esfuma, lo cuál me hace llegar a la conclusión de que mi móvil está peor que yo.
No le he contestado, ni he recibido más mensajes, espero que mañana me vaya mejor, aunque suene cursi, esos mensajes matináles que recibo desde hace casi siete años hacen que mi mañana se llene de sonrisas.
Si me lées rey mago, quiero darte las gracias publicamente por hacerme sonreir todos los días y a veces hasta carcajearme de la risa. No hace falta que lo diga, pero te quiero.
Por otra parte mi pié está mucho mejor después de la torcedura, tu mensaje ("Era una chica tan chula que se torció un pié y en vez de usar muletas usaba mulatos") me hizo reir a carcajadas en la sala de espera del médico, la gente me miró rara, como diciendo "¿que hará aquí esta mujer si debería de estar en el psiquiatra?"
Entré al médico con una sonrisa de oreja a oreja, pero esa es otra historia que ya te conté.
Si alguien quiere leerla ya la contaré, no soy tan mala como para dejaros con la duda.
Petonets.
martes, 14 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Es bueno tener reyes magos, de hecho soy de los que piensan que el mundo tiene un antes y un después de saber la verdad sobre ellos :))). Enhorabuena por tener uno, aunque sea mañanero...
bsss
amanece que no es poco
saludos pasajeros
jajajaj mulatos jajajaj ese no lo había oído.
Y por supuesto, yastas contando...
Si, es bonito que te dibujen una sonrisa mañanera, sobre todo si luego es capaz de mantenerse.
BSS
( y no tardes en contar,que te conozco)
Publicar un comentario