Mi médico es mi amigo desde hace veinte años, se llama Alejandro, es una persona sensata, sensible y optimista, dulce cuando habla, siempre sonríe, y cuando intuye que algo anda mal, no duda en coger mis manos con las suyas para mirarme fijo a los ojos y decirme que todo pasará, que soy una chica fuerte, y a traves del calor de sus manos me transmite la fuerza que necesito para seguir adelante.
La ultima vez me coló delante del resto de pacientes (9 ó 10) porque según él creyó verme nerviosa, entré en la consulta delante de él, siempre me cede el paso, se sentó serio me cogió las manos como otras veces y me dijo que me había notado muy nerviosa, y que me había colado por ese motivo, yo me eché a reir a carcajadas y le dije que lo que a él le pareció un temblor era simplemente mi manera de seguir las notas de la canción de mi ipod.
Después me soltó las manos sonriendo y me dijo que entonces que era lo que me llevaba por allí, y como con él soy siempre sincera le dije "Vengo a que me digas que estoy guapa porque mi hija me ha cortado el pelo y...no se...".
La consulta se iluminó con su amplia sonrisa y dijo "No necesitas pedirme que te lo diga, porque es la verdad estás MUY guapa, REALMENTE guapa, además has adelgazado mucho, a ver, ponte de pié y enseñame la barriguita" su gesto de admiración lo decía todo pero aún así añadió "Y...¿se puede saber que has hecho para estar tan preciosa y tan estupenda?...
Mi parte dulce le contestó "Es que tengo el mejor médico del mundo que me está curando con sus pastillitas de colores...." y él leyendo mi mente completó mi frase "Que todavía no vas a dejar de tomar aunque te empeñes" y para evitar la discusión cambió de tema y me dijo "Y aparte de llamarte guapa, que lo eres y lo estás ¿a que has venido?".
"Tu ordenador está mal, mis recetas mensuales son 3 verdes, 3 rosas y 2 azules, y tu ordenador siempre me da 2 rosas". Es evidente que no hay recetas de colores, pero él me conoce y sabe que hablo del color de las pastillas, "¿Blancas no necesitas?, "No, esas me duran..." y él terminó la frase"3 meses". Modificó el historial me dió la receta rosa y me despidió acompañandome a la puerta con un "Hasta pronto", ya fuera le dije "Gracias Doctor" y él volvió a sonreirme y dijo"El siguiente, por favor"
A peticion de mi pequeñaja, mi amiga Charo.
Besitos de colores para todos.
jueves, 16 de octubre de 2008
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6 comentarios:
Efectivamente tu medico no es un medico es más que un medico...
bss
Oye, que digo yo...¿y qué tal si me presentas a ese doctor?, me cae genial sin conocerlo.
Y hazle caso, te conoce, te cuida, y sabe lo que hace
P.D.
O vendré yo y te explicaré 4 "cosistas"
Cuánto agradezco leerte, te echaba de menos peque.
Más médicos así debería haber, porque hija hay de cada uno..
Cuidate
Besotes
que suerte... el mio está siempre estresado, se come las uñas y te escampa con dos recetas de analgésicos para todo, asi que no le puedes explicar para qué narices has ido a verle!
Solo con el cariño que hablas de él, ya lo sube a los altares.
Buenos profesionales son, pues antes de profesionales son, fueron y serán, humanos.
LLego a tí por Andaya y te dejo saludos dulces.
El problema viene cuando, como en mi caso, el amigo se pone a la altura del médico. Bueno, en mi caso no, cualquiera le discute a Charo
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